
El regreso a clases requiere que madres, padres y personas tutoras consideren la alimentación de niñas, niños y adolescentes durante la jornada escolar, por lo que el IMSS Querétaro recomendó preparar refrigerios que aporten los nutrimentos y la energía necesarios para sus actividades.
Ana Isabel Castillo Lanestosa, jefa del Servicio de Nutrición del Hospital General Regional No. 1, explicó que el lunch forma parte de la alimentación diaria y debe ajustarse a la edad, peso, estatura y nivel de actividad física de cada menor.
Frutas, verduras, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal forman parte de los grupos que deben incluirse en la alimentación diaria. El consumo de agua natural también debe ser prioritario.
Tres comidas completas y dos colaciones saludables durante el día pueden ayudar a mantener la energía, evitar periodos prolongados sin comer y favorecer la elección de alimentos.
Refrescos, jugos industrializados, bebidas lácteas azucaradas y productos con bajo valor nutricional deben evitarse en el lunch escolar, debido a que su consumo frecuente puede contribuir al sobrepeso y a la formación de hábitos alimenticios inadecuados.
Los hábitos de alimentación comienzan en casa, por lo que el IMSS también recomendó mantener una higiene adecuada del sueño y realizar actividad física de manera frecuente.