
El consumo de bebidas energéticas puede provocar un aumento en la presión arterial y la frecuencia cardíaca, por lo que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro llamó a la población a evitar este tipo de productos.
El director de la Unidad de Medicina Familiar No. 17, Óscar Pérez Ramírez, explicó que las bebidas energéticas contienen altas cantidades de azúcar, cafeína y otros aditivos que generan una sensación temporal de energía, aunque este efecto desaparece después de algunas horas.
Señaló que, tras ese periodo, las personas pueden presentar cansancio, ansiedad, temblores e insomnio. Añadió que el consumo también puede favorecer la aparición de hipertensión y arritmias que requieran atención médica.
El médico indicó que las bebidas energéticas no son recomendables para niñas, niños y adolescentes, personas con hipertensión o diabetes, así como para mujeres embarazadas o en etapa de lactancia.
Como alternativa, recomendó mantener una alimentación balanceada, consumir suficiente agua, dormir el tiempo necesario y realizar actividad física para obtener energía de manera natural.
Asimismo, alertó sobre los riesgos de combinar bebidas energéticas con alcohol, ya que esta práctica puede incrementar las afectaciones a la salud.