🎨 Que los niños se aburran en verano no es un problema, es una oportunidad.
Según la psicóloga Alejandra Morillo y el doctor en Psicología Francisco Villar, el aburrimiento durante las vacaciones no debe verse como algo negativo, sino como una ocasión valiosa para potenciar la creatividad, la autorregulación y la imaginación de los niños 👧👦. Permitirles que gestionen su tiempo —sin llenar cada minuto con actividades— fomenta su autonomía.
⏳ Menos pantallas 📱, más juego real 🎲.
Las pantallas pueden usarse de forma ocasional, pero Morillo recomienda actividades como juegos de mesa —párchís, La Oca— que promueven planificación 🗂️, atención 👀 y autocontrol 💪. También sugiere deportes 🏀, tareas domésticas 🧹 y juegos en familia 👨👩👧👦 para estimular el desarrollo integral de los menores.
🌱 El aburrimiento como motor cerebral 🧠 y emocional ❤️.
Villar explica que el aburrimiento activa la corteza prefrontal del cerebro, clave para la toma de decisiones y la creatividad 🎨. También advierte que las pantallas, al sustituir el juego real, limitan el desarrollo emocional y social de los niños.
👫 Fomentar redes de apoyo y experiencias compartidas.
Campamentos ⛺, juegos al aire libre 🌳 y actividades con familiares o amigos 🤝 ayudan a los niños a construir autonomía, fortalecer su autoestima ✨ y aprender a manejarse en distintas dinámicas sociales más allá de su familia directa.