A algunas mujeres no les gusta que la atención de sus parejas se desvíe y sea para cualquier otra persona que no sean ellas, ese parece ser el caso de Beyoncé, quien pese a ser una de las personas más influyentes del mundo y poseer una gran fortuna, parece que eso no es impedimento para sentir celos en pleno juego de básquetbol.
Y es que el comportamiento de Beyoncé en la cancha en el Juego 3 de las finales de la NBA se está viralizando luego de que una mujer se inclinó para conversar con su esposo, el rapero Jay Z. El material que prueba la actitud de la cantante fue compartido por la cuenta oficial de la cadena deportiva ESPN, con lo que queda claro que la atención de todos fue más allá de lo que estaba ocurriendo en la cancha.