La cantante tendrá que declarar en octubre por su relación con la coprotagonista de ‘Romper el círculo’
El caso de Romper el círculo vuelve a dar un giro de tuerca, otro más. Lo que parecía una campaña de desprestigio y marketing por parte de Justin Baldoni contra Taylor Swift para atacar a su compañera de reparto, Blake Lively, ahora toma un cariz diferente.
El actor y director de la película, en plena guerra judicial contra su coprotagonista, pidió a principios de mayo que Swift declarara como testigo en el caso.
Solo un par de semanas después retiró la citación, pero ahora se ha sabido que la multimillonaria cantante ha aceptado declarar. Con condiciones, pero ha aceptado.
A finales de diciembre, Lively demandó a Baldoni por acoso sexual en el set y por pergeñar una campaña para hundir su carrera.
Él la contrademandó por difamarle, y los jueces decidieron fijar como fecha para el juicio el 9 de marzo de 2026.
En esa batalla legal, que también están llevando a cabo públicamente, con ataques en la prensa, Baldoni citó a Swift, en lo que los representantes de la cantante afirmaron que era una simple campaña para colocar el caso en el ojo mediático, debido a la inmensa popularidad de la artista.
Sin embargo, una carta de los abogados de Baldoni obtenida por varios medios de comunicación, como People o Variety, muestra que efectivamente Swift ha decidido colaborar con el caso.
Lo único que solicitan es que la declaración tenga lugar más allá del 20 de octubre, “debido a los compromisos profesionales preexistentes de Swift”.