La administración municipal de Querétaro exigirá una indemnización por 2.7 millones de pesos a la empresa Broquers Ambiental, tras la suspensión de actividades en su planta de tratamiento de residuos sólidos urbanos.
La clausura fue realizada el pasado 23 de julio por la Procuraduría Ambiental del estado, tras identificar fallas en los procedimientos de tratamiento y la presencia de olores. Como consecuencia, el municipio dejará de pagar el servicio y solicitará el cobro por concepto de pena convencional.
De acuerdo con el secretario de Servicios Públicos Municipales, Armando Presa, el monto corresponde a lo que se habría pagado por el servicio desde la fecha de clausura. Actualmente, el municipio paga a Broquers Ambiental 91 mil 767 pesos diarios por el tratamiento de residuos.
Antes de la suspensión, la planta recibía un promedio de 325 toneladas diarias, que ahora están siendo enviadas al relleno sanitario de Mompaní.
La empresa se encuentra atendiendo las observaciones de la autoridad. Una vez concluidos los ajustes, deberá presentar un proyecto técnico y un programa de ejecución ante la Procuraduría Ambiental estatal, que definirá si procede levantar la suspensión.