Si buscas dejar la píldora, ya sea porque buscas un embarazo o estás cansada de tomarla, debes tomar en cuenta antes qué pasa en el cuerpo cuando dejas de tomar pastillas anticonceptivas.
Para cada mujer es diferente el proceso. El cuerpo debe aprender nuevamente cómo regular las hormonas independientemente del tiempo que se recurrió a la píldora”, dice Katherine O’Donell, ginecóloga.
Un estudio de Mayo Clinic revela qué pasa en el cuerpo cuando dejas de tomar pastillas anticonceptivas.
¿Sufrías con tus períodos antes de tomar la pastilla? Una vez que dejes de contar con la progesterona y los estrógenos de la pastilla que impedían tu ovulación, volverás a experimentar el malestar que este fenómeno provoca.
Seguramente cuando iniciaste la toma de tus pastillas experimentaste el crecimiento de tus senos. Al dejar de ingerirlas, volverán a su tamaño original.
Un estudio de la Universidad de Maryland señala que las mujeres que dejan de tomar la píldora, adelgazan debido a que su cuerpo no recibe hormonas ni retiene líquidos.
Aunque algunas mujeres no ven interferida su fertilidad justo después de dejar de tomar la pastilla, la mayoría aún experimentan ciclos menstruales irregulares por varios meses. Tu periodo tal vez sea más ligero o pesado de lo normal y tal vez no coincida con el ciclo regular de 28 días.
Las pastillas no sólo controlan la ovulación, sino también la producción de secreciones vaginales. Por lo tanto, cuando dejes su consumo y sus efectos desaparezcan, es muy posible que la humedad regrese.
Obviamente, si dejas de tomar las pastillas se vuelve mucho más fácil quedar embarazada, a menos que utilices un sistema alternativo de protección.
Cuando se deja de consumir la píldora, algunas mujeres experimentan irritación en la piel y granos porque sus cuerpos reaccionan a la ausencia repentina del estrógeno sintético.
Esto es lo que pasa en el cuerpo cuando dejas de tomar pastillas anticonceptivas. Recuerda que antes de tomar esta decisión es importante que lo valores con tu ginecólogo los pros y contras de dejarla.
Fuente: Excélsior